
QUIEN CALLA, OTORGA
El silencio como consentimiento en el teatro del Siglo de Oro
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"Quien calla otorga" es una obra teatral de Tirso de Molina, que forma parte de la segunda parte de "El castigo del penseque". La obra se desarrolla en tres actos y explora la temática del silencio como una forma de consentimiento, un concepto que resuena profundamente en el contexto social y cultural del Siglo de Oro español. A través de sus personajes, Tirso de Molina examina las complejidades de la comunicación humana y las implicaciones del silencio en las relaciones interpersonales y sociales. En el Acto I, se presentan los personajes y se establece el conflicto central. La trama gira...
"Quien calla otorga" es una obra teatral de Tirso de Molina, que forma parte de la segunda parte de "El castigo del penseque". La obra se desarrolla en tres actos y explora la temática del silencio como una forma de consentimiento, un concepto que resuena profundamente en el contexto social y cultural del Siglo de Oro español. A través de sus personajes, Tirso de Molina examina las complejidades de la comunicación humana y las implicaciones del silencio en las relaciones interpersonales y sociales. En el Acto I, se presentan los personajes y se establece el conflicto central. La trama gira en torno a malentendidos y suposiciones erróneas que surgen del silencio de los personajes, lo que lleva a una serie de enredos y situaciones cómicas. El autor utiliza el silencio como un recurso dramático para crear tensión y humor, al tiempo que invita al público a reflexionar sobre la importancia de la comunicación abierta y honesta. El Acto II profundiza en las consecuencias de estos malentendidos, mostrando cómo el silencio puede ser interpretado de diversas maneras, a menudo con resultados inesperados. Los personajes se enfrentan a dilemas morales y éticos, y deben decidir si romper su silencio para aclarar las situaciones o continuar callando, lo que podría ser interpretado como un consentimiento tácito. Finalmente, en el Acto III, se resuelven los conflictos y se revela la verdad detrás de los malentendidos. Tirso de Molina concluye la obra con una reflexión sobre la naturaleza del silencio y su poder para otorgar consentimiento, dejando al público con una lección sobre la importancia de la comunicación clara y directa.