«Contigo es menos difícil». ÁNGEL GABILONDO No siempre encontramos
las palabras adecuadas. En ocasiones éstas se desvanecen antes de
llegar. Se produce entonces una sensación incómoda de
incomunicación. Lamentamos no haber sido capaces de verbalizar lo
que pensamos o sentimos. Todos necesitamos de alguien que nos
hable, que nos abrace, que nos descubra. Convivir y compartir sin
apenas decirnos nada acaba por impedir los sueños y los deseos que
nos completan en compañía del otro. Contigo nos sitúa en el espacio
donde se produce la ruptura entre lo que nos sucede y lo que
decimos, en el entorno de aquello que nuestros labios se reservan,
en el territorio de los encuentros que son también desencuentros.
En él nos sorprenden los sueños y los deseos, las dudas, la
incertidumbre, la añoranza y allí nos damos cuenta de que
«contigo», con alguien, es todo menos difícil. Ángel Gabilondo
recupera la palabra que nos falta, la que a menudo callamos, y nos
anima a intensificar la pasión de buscar, de perseguir, de
rememorar y de conformar una nueva posibilidad, una realidad
diferente que nos acerque. Artículos: El ministro se confiesa, en
El Correo Español / El Pueblo Vasco \"Vivimos como
supervivientes\", en El País